Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Sà que lo podrÃa hacer, y os voy a decir cómo. Os amo de forma distinta a como cualquier mujer ama a un hombre, pues el amor de hombre y de mujer viene a través de la relación carnal, con lo que la virginidad se echa a perder. Pero con nuestro amor la virginidad no se alterará, pues la guardaré de la forma que os diré el resto de mi vida. Prometedme que dondequiera que me encontréis a partir de ahora me tendréis por amiga vuestra, salvando el honor de vuestra señora; yo os prometeré que nunca, el resto de mi vida, amaré a otro sino a vos, y que no tendré relación carnal con ningún hombre, sino que me consideraré vuestra, de forma que por todas partes por donde vaya hablaré de vos como de mi amigo. De esta forma no faltaréis en nada a vuestra señora, pues podéis amarme como a doncella y a ella como a dama: y asà podréis proteger el honor de una y de otra.
—¿Cómo os vais a poder guardar de relación carnal, siendo tan hermosa y discreta, si todavÃa encontraréis a muchos hombres de gran valÃa que os pedirán por mujer?
—Señor, más me estimaré y más me gustará si guardo mi doncellez por vos el resto de mi vida, que ser la dama de la tierra más rica del mundo, pues nunca podré encontrar a un hombre tan valiente como vos. Sabed que lo haré a partir de ahora tal como os he dicho.