Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote le contesta que no le importa y vuelve a acostarse en la cama bastante más enfadado que antes, diciéndose que preferirÃa morir a dejar a su señora la reina, que es fuente de belleza, por aquellas viejas. Las tres damas se marchan tristes y enfadadas porque las ha rechazado de aquel modo y lo amenazan diciéndole que no saldrá nunca de la cárcel en la que está. Morgana no lo habÃa reconocido porque tenÃa el pelo recién cortado.
—Por mi fe —dice la reina— se pasará diez años sin salir, si no se decide por una de nosotras tres.
—Por nuestra fe —contestan las otras dos—, nos parece muy bien.
De esta forma permaneció Lanzarote tres dÃas allÃ, tan apesadumbrado que dejó de comer y de beber. Una doncella que allà habÃa lo sentÃa mucho, y le llevaba todos los dÃas de comer, pues la habÃan puesto para que lo sirviera y custodiara. Esta muchacha le hacÃa todo el bien que podÃa y sentÃa mucho su preocupación.