Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, el rescate consiste en que toméis a la que más os plazca de nosotras tres; si no queréis hacerlo y sois tan orgulloso que no os gustamos ninguna, tened por seguro que no saldréis nunca de aquà y permaneceréis prisionero el resto de vuestra vida.
Al oÃr que aquella dama le propone un juego en el que no quiere tomar parte de ninguna forma, lo considera un gran despecho y contesta enfadado:
—Señora, ¿acaso me tenéis tan dominado que no me queda más remedio que tomaros por amiga, me guste o no, o quedarme prisionero?
—SÃ.
—Que Dios no me vuelva a ayudar si no preferirÃa estar prisionero durante veinte años antes que hacer amiga mÃa a cualquiera de vosotras tres, pues me rebajarÃa demasiado, y nadie, sino Dios, me lo podrÃa reparar.
—Por mi cabeza, en mala hora dijisteis lo que habéis dicho. Nunca dijisteis nada que os costara tanto como os costarán esas palabras.