Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Ladrón, en mala hora viniste a afrentarme y en mala hora os acostasteis con mi mujer en mi mismo pabellón.
Luego, le da un puñetazo en los dientes, que por poco no se los rompe en la boca, y la sangre le sale, ensangrentándole toda la barbilla.
Cuando Lanzarote se siente maltratar de esta forma, lo sujeta por la garganta y lo lanza por encima de él, haciendo que se golpee con una piedra que había en medio del pabellón. El caballero se hirió al caer y Lanzarote, levantándose, va a donde había dejado la espada y la desenvaina. La luna brillaba clara y se podía distinguir algo en el pabellón; cuando el caballero ve que Lanzarote se acerca con la espada desenvainada, no se atreve a esperarle, sino que se da a la fuga completamente desnudo y se esconde en el bosque. Lanzarote lo sigue, pues no desea dejarlo; va tras él sin vestido y lo alcanza, golpeándole en la cabeza con la espada y partiéndosela hasta los dientes: cae al suelo muerto. Lanzarote regresa al pabellón, se acuesta y se duerme hasta el día siguiente por la mañana, aunque se siente herido por el golpe que le había dado en los dientes.