Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —SÃ, si puedo.
—Entonces, querrÃa rogaros por Dios y por amor que ayudéis a los nuestros.
Le contesta que lo hará con mucho gusto y que pondrá en ello toda su fuerza.
—Señor, cien mil gracias, por Dios. Ahora estoy segura de que el rey de Norgales lo perderá todo y mi padre alcanzará el honor. Os ruego que ahora os quedéis conmigo y que mañana vayáis al torneo. Asà debéis hacerlo, pues si vais hoy no encontraréis tan buen alojamiento cerca del torneo como éste. Aquà seréis bien servido y tendréis todas las cosas que se os puedan dar.
Lanzarote le contesta que se quedará, ya que le agrada; se hace desarmar y la doncella llama a un criado y le dice:
—Ve ahora mismo al Castillo de la Herpe, en donde encontrarás a mi padre el rey Bandemagus; dile que estoy con mi señor Lanzarote del Lago, que mañana le ayudará en el torneo: que venga a verlo de inmediato, si es que puede.