Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote fue servido y honrado aquella noche según pudieron los tres nobles que el rey había dejado en su compañía. Por la mañana, cuando el día apareció, antes de que Lanzarote se levantara, fue a buscarlo la doncella que había hecho que se quedara, y le dijo que Dios le diera buen día; Lanzarote al punto le devolvió el saludo. Entonces, la doncella le dijo:
—Señor, vengo a despedirme de vos para ir a los estrados del campo, pues no quiero esperar más por la abundancia de caballos que habrá y que me impedirá pasar.
—Id con Dios.
—Señor, procurad que os pueda ver, pues si no fuera por eso, no iría.
Lanzarote le contesta que así lo hará.