Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, voy a llevar a este señor a Corbenic, pues le he prometido mostrarle la cosa más bella del mundo.
—Id pues, y pensad en el regreso.
La dama se marcha y emprende el camino con Lanzarote; iba muy bien cubierta con velos para que el sol no le dañara. Cabalgan hasta después de la hora de nona en que llegan a un valle, al fondo del cual ven un castillo pequeño, muy bien asentado, rodeado por un río profundo y por buenas murallas almenadas. Cuando ya estaban cerca, encontraron a una doncella que le preguntó a la dama:
—Señora, ¿a dónde lleváis a ese caballero?
—A Corbenic.
—Señora, por Dios, entonces le amáis poco, porque lo lleváis a un lugar del que no podrá marcharse sin vergüenza y sin daño.