Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando desciende al patio encuentra su caballo ensillado: Brisane había hecho que se lo prepararan para que lo encontrara cuando fuera al patio, pues sabía que no querría quedarse allí en cuanto se diera cuenta del engaño. Monta, toma el escudo y una lanza que encuentra apoyada en un árbol y se marcha triste y apesadumbrado, emprendiendo el camino, mientras piensa tan profundamente que se ignora a sí mismo.
El rey Pelés acudió muy temprano al Castillo de la Caja a ver a su hija, pues le contaron que Lanzarote se había ido. En el castillo, la encuentra enferma y muy debilitada por el miedo que ha tenido de que Lanzarote la fuera a matar; le cuenta a su padre todo lo ocurrido, y éste al saber lo que había ocurrido entre ella y Lanzarote, hizo que la cuidaran con todo esmero y que la honraran más a partir de entonces.
Apenas pasaron tres meses, el rey supo que su hija estaba embarazada, pues se lo dijeron los médicos y la doncella se lo corroboró: todos se pusieron tan contentos que más sería imposible, y los de aquella tierra se alegraron mucho.