Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Ordena a sus servidores que le traigan armas, pues quiere acompañar a mi señor Lanzarote al castillo. Después de armarse, cuando los dos están ya montados, la doncella le dice a Lanzarote:
—Señor, he oÃdo decir que habrá un torneo en Camalot, ¿iréis?
—¿Por qué lo preguntáis?
—Porque si pensara veros allÃ, no dejarÃa de ir.
—Iré si tengo dominio sobre mà mismo.
—Marchaos ya con Dios, pues os veré allà si no ocurre algún hecho extraordinario.
El caballero y Lanzarote se marchan. Cuando ya se han alejado un poco del castillo, le dice el señor a Lanzarote:
—Señor, sois de la casa del rey Arturo y compañero de la Mesa Redonda; por eso creo que sabréis quiénes son los compañeros.
Lanzarote le contesta que no va mucho por la corte, «y por eso no los conozco a todos, pero a los más andantes y a los que buscan aventuras con más frecuencia creo que sà los conozco; y si hay muchos a los que no conozco, lo siento, pues todos son valientes y esforzados».
—Decidme ahora si conocéis a un joven caballero que es compañero de la Mesa Redonda y que se llama Héctor de Mares.