Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se las describe y el guardián de la puerta ve que se trata del caballero al que derribó la vÃspera en el rÃo.
—Buen primo, ¿qué es lo que me decÃs? ¿Creéis que es Lanzarote el que lleva esas armas blancas?
—SÃ, estoy seguro.
—Por Dios, no es, nunca ha sido Lanzarote, el hijo del rey Ban al que se tiene por tan buen caballero, pues ayer por la tarde vino y yo combatà contra él, derribándolo en el foso; si hubiera sido el caballero cuya fama es tan grande por todas las tierras, estoy seguro de que no hubiera sido abatido por mÃ. Será algún bribón, algún débil de corazón, que va vestido como el buen caballero y se hace llamar como el valiente, para ser honrado por todas partes por donde lo conozcan.
Cuando el huésped oye estas palabras, se queda tan sorprendido que no sabe qué decir; el otro le pregunta cómo tiene el pelo.
—Por mi fe, no tiene pelo, pues está recién pelado.
—Por el nombre de Dios, no es Lanzarote, pues tiene la cabeza más hermosa, rizada y encrespada, que se ha visto. Dejadle venir tranquilamente a ése, que se hace llamar Lanzarote, pues si no le hago vaciar la silla, no volveré a llevar armas.
Regresa el huésped con Lanzarote y le dice: