Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —le contesta—, por la misericordia de Dios, no pensaba que fuerais vos; tomad mi espada, pues me rindo a vos y me pongo a vuestra disposición.
Lanzarote lo hace prisionero y le ayuda a montar detrás de él, entrando en el castillo, pues quiere saber la verdad del parentesco que tiene con Héctor, si puede ser.
Cuando llegó al palacio principal, el caballero descabalga y le dice a la dama del lugar:
—Bella hermana, os traigo a mi señor Lanzarote, el mejor caballero del mundo, que es hermano de vuestro hijo Héctor. Mostradle la alegrÃa que debéis.
La dama le ayuda a descabalgar y lo desarma; cuando lo vio al descubierto, le pareció estar viendo al rey Ban de Benoic, pues cualquiera que hubiera visto al rey Ban y luego a Lanzarote, dirÃa que era hijo suyo. Cuando la dama ve a aquél al que tanto ha deseado conocer, le besa la boca y los ojos, y llora de alegrÃa y de piedad; lo lleva al salón mayor y le dice entre sollozos:
—Señor, no me extraña que seáis buen caballero y valiente, pues sois hijo del mejor caballero que he conocido de su edad, el rey Ban de Benoic.
Se sientan en la hierba verde con que estaba alfombrada toda la sala; hablan juntos y Lanzarote le ruega por Dios que le cuente la verdad del parentesco que tienen él y Héctor: