Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Entonces os diré lo que haréis, ya que no vais a regresar. Quedaos aquÃ, porque está cerca la noche y es el mejor sitio que veo para vos, pues si os metéis ahora en el bosque, que es grande y espeso, quizás os anochezca antes de que hayáis caminado dos leguas: tendrÃais que dormir bajo un árbol o sobre la tierra desnuda, y no lleváis comida para vos ni para vuestros caballos. Aquà podréis dormir a gusto y tendréis comida y vuestro caballo tendrá heno y avena, y el criado descansará, que de otra forma no podrÃa.
—Ya que asà os place que me quede, me quedaré, aunque es un poco temprano.
Descabalga y el escudero le sujeta el estribo. Lanzarote le pide que se quede con él, «y te prometo que mañana te acompañaré a pasar el bosque».
El criado, que ve que no podrÃa hacer nada mejor, se queda. Aquella noche Lanzarote fue servido y abastecido de todo lo que el santo hombre pudo, pues envió a su clérigo a un castillo que habÃa cerca de allà a que comprara pescado, como correspondÃa al viernes; comieron en abundancia. Después de cenar Lanzarote le preguntó al ermitaño cómo se llamaba el bosque.
—Señor, la gente de esta tierra lo llama Bosque Perdido, pues nadie sabe nada de él, y el que entra en él no puede saber tampoco absolutamente nada.