Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que mi señor Yvaín pasó quince días en la ermita, hasta que se encontró sano y curado de la herida que había recibido. Al cabo de este tiempo, se marchó alegre y contento, encomendando a los frailes a Dios, y cabalgó durante todo aquel día sin encontrar ninguna aventura que merezca ser contada, y lo mismo el día siguiente.
Por todas partes por donde pasaba preguntaba por Lanzarote, pero en toda la semana no encontró a nadie que le diera noticias. De esta forma cabalgó durante diez días, hasta que un lunes por la mañana se encontró con un enano que cabalgaba sobre un rocín trotón y que iba lamentándose profundamente. Mi señor Yvaín le pregunta si tiene noticias de un caballero al que va buscando. El enano no se detiene y le pregunta quién es el caballero y él le contesta que es mi señor Lanzarote del Lago.
—Por Dios —responde el enano—, os puedo dar noticias de Lanzarote, si a cambio me devolvéis un perro faldero que acaba de quitarme a la fuerza una doncella.
Mi señor Yvaín le contesta que si la doncella se lo enseña, le devolverá el perrillo, que esté seguro. Entonces, el enano le promete lealmente que le contará tales noticias de Lanzarote que será creído.