Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Llévame, pues, adonde está la doncella de la que te quejas y te prometo lealmente que haré todo lo posible para devolvértelo.
El enano le dice que no desea nada más y vuelve muy deprisa por el camino que traía, seguido por mi señor Yvaín.
Cabalgan hasta llegar a la ladera de una colina; al bajarla ven ante ellos a un caballero armado y a una doncella con él.
—Señor —le dice el enano a mi señor Yvaín—, ésa es la doncella que se lleva mi perro, pues me lo ha quitado confiando en el caballero que está con ella.
—Ve y quítaselo de las manos a pesar suyo, y si el caballero dice algo, no me importa, que no temo, pues si quiere prenderte, yo te protegeré.
El enano se pone muy contento; va a la doncella y le quita el perrillo de las manos con tanta fuerza que por poco no la ha hecho caer del caballo. La doncella, al ver que se lo lleva, va tras él para quitárselo, pero mi señor Yvaín le dice:
—Doncella, no lo toquéis, pues está bajo mi protección; dejad el perro, que es suyo y lo debe tener con más razón que vos, porque vos no tenéis derecho a nada suyo si él no quiere.