Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Le atacan con las espadas desenvainadas y él se defiende lo mejor que puede, como hombre valiente y atrevido; se cubre con el escudo y les devuelve grandes tajos donde puede alcanzarles, haciendo tanto que los daña más que ellos a él; resiste mucho y en ningún momento lleva la peor parte, hasta que a la fuerza les hace retroceder al puente, que estaba por encima del foso. Entonces se aplica cada vez más al padre, que le había causado grandes enojos; alza la espada para golpearle en el yelmo y éste no se atreve a esperar, sino que tira del freno y el caballo cae en el foso con el caballero. Mi señor Yvaín lo deja y ataca con la espada alzada al hijo, golpeándolo con tanta fuerza en el yelmo que le hace caer del caballo al suelo. Cuando ya se ve libre de aquellos dos que le habían atacado, se pone muy contento, pues está cansado y fatigado; se vuelve y piensa que tiene que buscar alojamiento en otro sitio, pues no lo han recibido demasiado bien. Por la noche fue a tres refugios de tres caballeros distintos; ninguno quiso albergarle, sino que todos le decían que tuviera mal camino, pues con ellos no se quedaría, mientras Dios quisiera.