Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, por Dios, nunca oà hablar del salón de las aventuras, más que a vos y por eso me acusáis sin razón.
—¡MentÃs! En muchos lugares habéis oÃdo hablar, pero no os atrevisteis a quedaros por cobardÃa: en eso no os parecéis a Lanzarote, pues bien saben todos que es el caballero más atrevido del mundo y vos sois el más cobarde.
Luego se marcha la doncella y no quiso volver por Boores, ni quiso decirle nada más. Cuando éste ve que no va a conseguir nada, se marcha por otra parte pensando en lo que le ha dicho y considerando que si le sobrevenÃa alguna aventura por la parte por la que iba, no dejarÃa de enfrentarse a ella por nada, hasta que no supiera más de todo aquello de lo que sabÃa.
Boores cabalgó hasta que a la hora de tercia salió del bosque y se encontró una pradera muy hermosa. Toma un estrecho sendero que le lleva directo a una fortaleza rodeada por buenos fosos lÃenos de agua. Al llegar allÃ, se encuentra delante del puente que estaba levantado a una doncella que se lamentaba profundamente arrancándose los cabellos y arañándose el rostro mientras decÃa: «Ay, desdichada de mÃ, ¿qué puedo hacer?».
Cuando Boores ve el duelo que hace la doncella, siente gran compasión y va a su lado de inmediato:
—Doncella, por Dios, decidme qué os pasa, pues si os puedo ayudar no dejaré de hacerlo por nada.