Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, tengo el mayor dolor que ha tenido ninguna desgraciada, pues hace poco llevaba un gavilán mÃo por esta pradera y se lo eché a una alondra: falló y empezó a subir libre en el aire; luego se posó encima de este árbol. Al verlo un caballero, hermano mÃo, que iba conmigo, corrió tras él, y atravesó el puente a caballo. Se hizo con el pájaro e iba a regresar cuando le salieron al encuentro dos caballeros que están ahà dentro y lo apresaron a la fuerza, metiéndolo en su prisión, por lo que estoy tan triste y afligida que preferirÃa estar muerta a seguir con vida: si lo matan, un caballero de esta tierra me quitará todas mis posesiones, que las he recibido de mi padre y de mi madre; por eso tendré que vivir pobre y sufriendo, y desdichada, yo que hasta ahora he sido tan rica y he tenido tantos bienes.
—Doncella, ¿estáis segura de que vuestro hermano está ahà dentro?
—Señor, sÃ, pues no he visto salir a nadie desde que lo vi entrar.
—No os preocupéis, pues pronto os lo devolveré, con la ayuda de Dios.