Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se dirige entonces al foso y le enseña al caballo la distancia; vuelve y pica espuelas hacia la zanja: el caballo salta a la otra parte sin mojarse los pies. Boores se dirige a la casa, entra en ella y encuentra a dos caballeros que estaban desarmándose; no los saluda antes de saber si querrán responderle, sino que les dice:
—Buenos señores, vengo en busca de noticias de un caballero que entró aquà tras un pájaro, ¿sabéis algo?
Uno de ellos lo mira de través y le dice con orgullo:
—¿Por qué lo preguntáis, señor vasallo?
—Porque me pesa el ultraje que le habéis hecho, pues lo habéis apresado sin motivo, según me han hecho entender.
—¿Y queréis rescatarlo? —le pregunta el que estaba hablando con él.
—Por Dios, sÃ.
—Buen señor —le dice el otro caballero—, hay quien piensa vengar su afrenta y la aumenta; lo digo por vos, pues aumentará vuestro dolor más que la venganza.
—No sé a quién amenazáis, pero tened por seguro que o lo entregáis o lo pagaréis caro.