Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que cuando mi señor Galván dejó al ermitaño Segre, que le había explicado el significado de la serpiente y el leopardo, cabalgó durante todo el día muy pensativo por lo que el santo hombre le había dicho: estuvo muy a disgusto por su muerte, que le había quedado emplazada; pero como ve que no puede saber ciertamente las cosas que van a ocurrir, no se lo cree demasiado: así se encuentra más a gusto. De esta forma cabalga mi señor Galván muchas jornadas, pidiendo noticias de Lanzarote, pero no encuentra a nadie que le diga nada. Cabalga por arriba y por abajo hasta que llega a Camalot en menos de seis jornadas.
Un día de los que iba cabalgando se acercó a un bosque, y galopaba muy deprisa; alcanzó a una doncella, a un caballero y a un escudero; los saluda y ellos le dicen que Dios lo bendiga.
—Buen señor —le dice al caballero—, ¿podríais decirme algo de lo que voy buscando?
—¿Qué buscáis?
Le contesta que busca a alguien que le dé noticias de Lanzarote del Lago.
—¿Por qué lo buscáis? —pregunta la doncella.
Él les cuenta todo, tal como la reina les había dicho: