Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Llama a cuatro de sus caballeros, en los que más confiaba, y hace que se armen rápidamente; él mismo se armó y luego les dice que le sigan. En la puerta principal les pone al corriente de lo que el criado le habÃa contado y les dice que su hija habÃa sacado a Lanzarote del pozo en el que lo habÃan metido.
—Creo —añade— que ha vuelto a entrar para llevarle ropa y guarnición; cuando esté vestido y armado, pienso que se irán juntos: por eso quiero que esperemos aquà hasta que veamos lo que hace mi hija.
Los otros le contestan que les parece bien, ya que asà lo desea. La luna habÃa salido, de forma que se podÃa ver claro el camino, y la doncella que estaba vigilando no se dio cuenta de la emboscada que le habÃa tendido su padre; se dirige al portillo por el que habÃa salido la otra vez lo abre y sale, yendo hacia donde pensaba encontrar a Lanzarote.
Éste, al verla, le va al encuentro desnudo como estaba; la doncella le da un vestido de seda roja, cota y manto; Lanzarote lo toma y la joven le dice:
—Señor, venid esta noche conmigo y podréis dormir a gusto en mi habitación; por la mañana, antes de que el dÃa aparezca, os daré armas y caballo y yo tomaré un palafrén; nos iremos juntos, pues no quiero quedarme más aquÃ, porque mi padre es demasiado traidor y cruel.