Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —le dice al rey—, os doy las gracias como a uno de los hombres más valientes y nobles del mundo, por lo que habéis hecho por mà y por lo que me queréis dar; no rehúso ni vuestro servicio ni vuestro ofrecimiento, antes al contrario, los aprecio mucho. Pero hay una gran traba para cumplir lo que me pedÃs, pues he jurado sobre santas reliquias que no recibirÃa tierras de ningún hombre mortal sin haber tenido antes noticias fidedignas de los hijos de mi señor el rey Boores.
—Os voy a decir qué podéis hacer por mi amor: quedaos con vuestra tierra, sin rendirme homenaje ni haceros vasallo mÃo, y marchad en busca de los niños cuando queráis; es más, si asà lo deseáis os daré una parte de mis hombres para que vayan con vos. Cuando los hayáis encontrado, traedlos aquà o llevadlos al lugar que os parezca, y yo os investiré con toda la tierra hasta que estén en edad de ser armados caballeros. Entonces, me rendirán homenaje y yo les daré sus tierras y vos lo haréis cuando los hayáis encontrado.