Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Decidme cómo fuisteis traída aquí.
—Por mi fe, con mucho gusto. Cuando fuisteis a casa de mi padre, matasteis a todos los del castillo menos a mi hermano y a tres caballeros que habían acudido con él completamente armados; os espiaron durante toda la noche intentando cogeros por sorpresa. Cuando salimos esta mañana nosotros dos, no tuvieron tanto valor como para atacaros, pues os veían armado. Os siguieron y dijeron que os seguirían hasta que vieran el momento para atacaros. Al ver que me dejabais completamente sola, vinieron a mí, me apresaron y me trajeron hasta un castillo que era de mi padre. Al punto mi hermano hizo que me desnudaran y dijo que moriría, porque había hecho matar a mi padre y que merecía la muerte más cruel que había recibido en mucho tiempo caballero o doncella.
Al punto ordenó que encendieran el fuego y que todos los del castillo vinieran a ver la justicia que iba a hacer. Acudieron y estaban reunidos, según visteis: no me podría ir de allí sin ser afrentada. Pero gracias a Dios, vos llegasteis a tiempo y me liberasteis a pesar de todos ellos. Ya ha llegado el momento en que me tenéis que aconsejar qué debo hacer, pues no podré seguir en mi tierra por la muerte de mi padre, de la que todos me criticarán por vos.