Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, bien gracias a Dios; pero me hubiera ido mal si hubierais tardado más, pues pronto me habrÃan dado la muerte.
—¿Dónde están vuestro vestido, vuestro caballo y vuestros baúles?
—Señor, bajo aquel olmo.
Le indica el lugar y la lleva hacia allá, haciendo que se vista y que se arregle como estaba antes; luego la monta en el palafrén y se llevan las acémilas.
Se marchan de allà y reemprenden el camino.
—Señor —le dice la doncella—, os puedo contar la más extraordinaria aventura que he visto nunca; os diré en qué ha consistido.
Entonces empieza a contarle lo que habÃa soñado la noche, de qué manera lo habÃa soñado y el miedo que habÃa tenido, que habÃa hecho que se despertara.
—Ahora veo que todo lo que soñé me ha ocurrido, pues vos sois el leopardo que vi en mi sueño, que me daba compañÃa; el mastÃn era mi hermano, que me tomó a la fuerza cuando vos me dejasteis para ir en auxilio del grito que habÃamos oÃdo; el humo que de él salÃa era el fuego que habÃa hecho encender, con el que me hubiera quemado y abrasado si vos no hubierais venido tan pronto, librándome gracias a vuestro valor.
Lanzarote se sorprende de todo lo que le dice; la doncella le añade que ciertamente todo le ha ocurrido despierta tal como le habÃa ocurrido mientras dormÃa.