Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —No temáis, buen amigo, pues antes de que sea de noche haré que la doncella quede libre según su voluntad.
Oyen entonces tocar las campanas en el castillo con mucha fuerza.
—Señor —dice el niño—, ahora la llevan a la iglesia.
—Vayamos, pues.
Lanzarote le dice a la doncella que estaba con él que le espere hasta que regrese, y ésta le contesta que asà lo hará con mucho gusto.
—Buen niño —añade Lanzarote—, llevadme a la iglesia en la que se va a casar vuestra prima.
—Señor, seguidme.
—Id deprisa, que os sigo.
Marchan hasta que llegan a la iglesia en la que habÃa muchos altos hombres y muchas damas importantes. El sacerdote ya se habÃa vestido y estaba en la puerta de la iglesia para llevar a cabo todo lo que corresponde a los esponsales. Lanzarote, que habÃa llegado montado hasta allÃ, no descabalga, sino que se acerca completamente armado y le dice al caballero que querÃa tener por esposa a la doncella, y al que reconoció por las señales que de él le habÃan dado: