Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que cuando Lanzarote se marchó del castillo en el que Morgana lo había amenazado, tal como habéis oído, cabalgó por el camino recto hacia Camalot, pues no le quedaba mucho tiempo hasta el día del torneo. Estaba a una jornada de Camalot, y tomó alojamiento en casa de un ermitaño para pasar la noche; le dijo a la doncella que iba con él:
—Doncella, no puedo seguir llevándoos conmigo, pues tengo que ir a un asunto al que vos no podríais venir. Presentaos a mi señora la reina Ginebra llevándole una carta que os entregaré; os quedaréis con ella para darle compañía y ella os retendrá con mucho gusto cuando vea mi carta.
A continuación, le pregunta al ermitaño si tenía tinta y pergamino y éste le contesta:
—Sí, bastante.
Le da lo necesario y Lanzarote escribe lo que desea, como hombre instruido en el conocimiento, que en aquel tiempo no se podía encontrar ningún caballero más preparado que él. Después de escribir, sella la carta y la entrega a la doncella, que la mañana siguiente la llevó a la corte.