Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por las palabras que dijeron el rey y la reina se sintieron dolidos y avergonzados todos los de la Mesa Redonda, salvo mi señor Galván; a éste no le pesó. Hablaron mucho del asunto y la mayorÃa se pusieron de acuerdo en que si Lanzarote querÃa ayudarles, no pisarÃan el campo de batalla, «pues si vencemos y Lanzarote está con nosotros sin dar un golpe, dirán que ha sido él el vencedor y se llevará toda la fama, como ha hecho en todos los sitios por los que ha pasado». Ciento catorce estuvieron de acuerdo en mantener estas palabras, eran todos valientes y buenos caballeros y prometen que si Lanzarote viene, no irán con él, sino que lucharán contra la corte, disfrazándose de tal forma que nadie pueda reconocerlos y asà podrán derrotar a Lanzarote; pero si no viene, no se cambiarán y vencerán a los de otras tierras que irán contra ellos.
Aquella misma noche se enteró la reina de estas palabras, se lo dijo a Boores y le preguntó qué se podrÃa hacer.
—Estoy segura —le dice—, que todo lo han hecho por envidia: si pudiera ser, me gustarÃa que fueran derrotados y bastarÃa que fueran vencidos una sola vez para que no se atrevieran a levantar la cabeza nunca más.