Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os he hecho venir por una dama alta, que es muy amiga mía y con la que me llevo muy bien, que ha venido hoy a quejarse a mí de vos. ¿Sabéis por qué? Ha traído a un caballero noble y valiente al que ha amado durante mucho tiempo y él la correspondía. Pero ahora, según me ha dicho, le habéis quitado el caballero, de forma que sólo os ama a vos y ha dejado a mi amiga por vos: está enfadada y dolida, porque la habéis herido y sabe que cualquiera que la viera a vuestro lado, la apreciaría cien veces más que a vos, por su linaje, por su belleza y por su riqueza. Y para que no podáis negarlo, tiene pruebas que lo demuestran.
Entonces le señala la correa y le dice que «esta correa que lleváis ceñida se la dio la dama —según me ha dicho—, al caballero que os he contado y es la correa que os hará morir antes de que salgáis de esta tierra, tenedlo por seguro».
Cuando la doncella oye estas palabras, siente gran miedo de morir y se echa a los pies de la reina pidiéndole misericordia entre lloros y diciéndole:
—Señora, por Dios, tened piedad de mí y permitid, si os parece bien, que os cuente la verdad de este asunto, que no os mentiré en nada.
La reina ve a la doncella llorando con amargura y siente compasión: