Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, con mucho gusto. No hace mucho tiempo, un caballero de aquí, que se llama Lanzarote del Lago se envenenó de tal modo que pensé que iba a morir; a pesar de todo, me esforcé por él hasta que conseguí curarlo. Estuvo mucho tiempo conmigo porque no podía curarse con rapidez; lo vi tan hermoso y tan elegante en todo, que lo amé y pensaba morir por él y hubiera muerto, sin lugar a dudas, si un primo suyo no me hubiera asegurado que él también me amaba. Esta noticia me alivió bastante, y pensaba haber vencido curándolo de la muerte y por el dolor que había sufrido por él. Esperé de tal forma hasta que se restableció un poco. Un día fuimos a nuestro pabellón a solas después de cenar y empecé a hablarle de lo que me ocupaba el corazón y le dije que mantuviera la promesa y me diera su amor, tal como me había asegurado; me contestó que no lo podía hacer y me dijo por qué.
A continuación, la doncella empieza a contarle todo lo que Lanzarote le había contestado y cómo amaba tan fielmente que preferiría morir a faltar en nada.
Después de decirme esto, vi que estaba a disgusto para cumplir con su fidelidad, pues no quería mentirme, ni engañar a su dama; entonces le dije que no lo dejaría libre de su promesa de esa forma.
La doncella sigue contándole a la reina el voto que había hecho por él y todo lo que se habían prometido.