Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de que el rey y la reina oyeron vísperas, ordenaron colocar las mesas en el salón y así se hizo; se lavaron y avisaron tocando el cuerno para que acudieran y no tardaron en llegar los caballeros a cenar. Iban a sentarse cuando el rey habló en voz tan alta que todos pudieron oírle:
—Buenos señores, bien conocéis las costumbres de los torneos: elegimos al que nos parece que lo ha hecho mejor por esta parte. Por eso os pido por nuestro juramento que elijáis al que mejor lo ha hecho de los que hay aquí.
Unos dicen que ha sido mi señor Galván y otros que no, que Boores el Desterrado. Finalmente se ponen de acuerdo todos por lo que el rey mismo dice, que Boores merece el honor como el caballero que lo ha hecho mejor de todos los de la corte. El rey ordena que se siente a su lado, en el estrado más alto, para que lo vean todos y así lo hace muy a pesar suyo, pues era el hombre más vergonzoso del mundo; para cumplir con la voluntad del rey se sienta, y porque todos consideraban que tenía que hacerlo.
Habían comido algo cuando empezaron a hablar del Caballero Rojo, el que era de la casa del rey Bandemagus y decían que nunca habían visto un caballero tan bueno ni que hiciera tales proezas, más que Lanzarote.