Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, bien, gracias a Dios, pues estoy sano y salvo.
Luego, le pregunta quién es el caballero de las armas rojas, que le ha ayudado tan bien durante todo el dÃa.
—Señor, es mi primo Boores.
—Ay, Boores, me habéis traicionado, pues sabÃais que Lanzarote estaba en esta tierra y no me lo dijisteis. Por mi cabeza, si lo hubiera sabido, las cosas no habrÃan ocurrido asà y no habrÃamos tenido la vergüenza que hemos recibido.