Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces, el rey toma a un lado a Lanzarote y a Boores al otro y los lleva de la mano al salón, donde hace que se desarmen; después, llama a la reina para que acuda a hablar con él y van a buscarla; al llegar y ver a Lanzarote, la reina se puso lo más contenta que pudo, no es necesario preguntarlo, y le agradeció el juego de ajedrez que le había enviado. Mientras celebran tal fiesta, mi señor Galván fue llevado al patio con el trozo de lanza en el cuerpo; el rey baja a verlo con los demás nobles, para saber si estaba gravemente herido; lo encontraron débil y pálido como quien había sangrado demasiado. El médico llegó, le examinó la herida y le arrancó el trozo de lanza; después, le dijo al rey que no se preocupara, que lo dejaría sano y curado en un mes; le pone un emplasto que sabe que necesita; luego lo acuesta en una habitación lejos de toda gente para que el ruido no le dañe. Cuando lo acostaron, mi señor Galván vio a Lanzarote y le dijo: