Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —De él os puedo dar noticias, pues anteayer por la noche estuvo aquà sano y salvo; ayer mató a un caballero que querÃa darle la muerte a una doncella aquà mismo. Después de matarlo y dejar libre a la doncella, se marchó y no he vuelto a oÃr hablar de él desde entonces.
—¡Ay, Dios!, ¿cómo podré encontrarlo?
—Por mi fe, no os puedo decir más que se fue por ese camino.
—Ya que no me podéis dar más datos, decidme qué armas lleva.
El buen hombre le contesta que lleva armas blancas y escudo negro.
—Os encomiendo a Dios, ya que es asÃ.
Lanzarote se marcha y se apresura a cabalgar en busca de más noticias; a la hora de vÃsperas llega a una alta colina grande. Al pie ve un castillo fuerte, grande, rodeado de un rÃo que tenÃa un puente firme y ancho. Al acercarse hacia aquel lugar se encuentra con una doncella que montaba un palafrén blanco y llevaba un gavilán en el puño. Cuando ésta ya estaba cerca de Lanzarote, lo saluda y le pregunta que a dónde va.
—Me dirijo a ese castillo, en el que me alojaré esta noche si encuentro quien me quiera dar albergue.
—Noble hombre, por Dios, no vayáis, pues ciertamente no os podrÃais marchar de allà sin alguna desgracia.