Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote le contesta que irá, ya que su camino se dirige hacia allÃ.
—Que Dios os dé entonces mejor fortuna que la que han tenido los demás, pues no he visto a nadie que se haya ido del castillo sin alguna desgracia.
Se separan y Lanzarote cabalga hasta llegar al puente, lo pasa y se dirige a la puerta del castillo; iba a entrar cuando un villano grande y horrible le sujeta el freno, diciéndole:
—Señor, caballero, descabalgad, pues este caballo es mÃo como pago por el paso del puente.
Lanzarote le contesta que no desmontará, pues no debe ningún pontazgo ni tributo alguno por la costumbre del castillo, pues es libre igual que todos los caballeros del mundo y no deben pagar peajes.
—Por Dios, aquà no quedáis franco; me quedaré con el caballo queráis o no, pues es mÃo ya que pasáis por aquÃ.
Sujeta al caballo por el freno y tira fuerte; Lanzarote le dice que si no lo deja se arrepentirá a pesar suyo. El villano le contesta que en absoluto y que se quedará con el caballo contra su voluntad. Lanzarote pica espuelas y golpea al villano de forma que le mete la punta de la lanza en medio del cuerpo y le hace caer muerto; luego saca la lanza, pensando que aún la necesitará. Entra en el castillo y al punto oye tocar un cuerno de caza con gran fuerza; ve a un anciano que le dice: