Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor caballero, habéis hecho mal matando a mi portero, y ahora reconoceréis vuestra locura.
Lanzarote sigue adelante, sin temer nada de lo que le pueda ocurrir; cuando atravesaba el castillo oye que la gente le dice:
—Señor caballero, daos prisa, pues vais a la muerte.
Poco le importa lo que dicen, continúa su camino hasta que llega a la torre principal; allà desmonta delante de la puerta y ata su caballo a un olmo; luego abre el portillo y entra. Cuando ya habÃa pasado ve bajar un rastrillo que le cierra el paso hacia la puerta; un criado lo habÃa dejado caer, pero él no se preocupa, pues piensa que conseguirá abrirse camino cuando lo desee. El criado que habÃa bajado la puerta le grita:
—Señor caballero, ya os tenemos en lugar de nuestro portero, al que habéis dado muerte.
Lanzarote no le contesta, como si no fuera con él el asunto.