Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Todos están de acuerdo con este consejo y dicen que asà lo harán. Se quitan los yelmos y se besan de despedida; cada uno emprende su camino y cabalgan algunos durante todo el año y otros apenas cabalgaron, pues fueron hechos prisioneros en la Colina Prohibida, que Boores conquistó gracias a sus propias hazañas. Pero como la historia serÃa demasiado larga si contara las batallas de cada uno y cómo Boores los venció uno tras otro, aquà se detiene la historia y sólo dice los nombres de los que allà estaban. Llegado el dÃa de la Magdalena sólo acudieron al Castillo del Paso tres compañeros de la búsqueda: Mordret, el hermano de mi señor Galván, Aglován y el rey Bandemagus. Al ver que no eran más, quedaron muy preocupados. Mordret dijo que no sabÃa qué hacer, «pues no iré a la corte de mi tÃo el rey hasta que sepa noticias más ciertas de las que ahora tengo».
—Por mi fe —le contesta el rey—, creo que en la corte saben más de esto que nosotros.
—Bien puede ser —responde Aglován—, pues allà llegan caballeros todos los dÃas con noticias y por eso ya aconsejarÃa que enviáramos un mensajero a la corte, que no diga de parte de quién va, y que se entere con cuidado si saben algo de Lanzarote y de los compañeros de la búsqueda; después, que venga a decirnos lo que haya conseguido saber.