Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que Lanzarote permaneció prisionero de Morgana durante dos inviernos y un verano, y llegó de nuevo la Pascua y él vio reverdecer el jardín que estaba junto a su habitación. Los árboles tenían hojas, se habían cargado de flores y las rosas se abrían delante de su ventana, pues Morgana había hecho que plantaran un vergel muy hermoso para que Lanzarote se encontrara más a gusto durante todo el verano. El invierno lo había pasado muy mal, pues le molestaba la prisión en la que llevaba ya tanto tiempo y le hubiera molestado más aún de no haber sido por las pinturas y los retratos que había realizado en la habitación, pues todas las hazañas que había llevado a cabo, pequeñas y grandes, habían quedado representadas allí de acuerdo con sus formas, de modo que resultaba extraordinario de ver.
Todas las mañanas, al levantarse, iba a ver las figuras que representaban a la reina y las besaba en los ojos y en la boca, como si fuera su señora la reina; lloraba y se lamentaba con amargura. Después de lamentarse y quejarse por su desgracia durante un buen rato, volvía de nuevo a las imágenes y las besaba mostrándoles el mayor honor que podía y así se consolaba a sí mismo, y era la cosa que más le agradaba.