Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, con mucho gusto. Este año, después de Navidad, yo iba cabalgando por esta tierra y pensaba tener algunas noticiáis sobre vos; la aventura me trajo a casa del hermano de Marabrón, que me dio alojamiento una noche. Tenía una mujer muy hermosa y muy elegante, a la que le parecí tan bello que me requirió de amores, aunque es algo que una mujer no debe pedirle a ningún hombre; entonces yo estaba pensando en otras cosas, pues no sabía qué decir de vos, que sois mi señor, y estaba preocupado por Boores, mi hermano, al que no había visto desde hacía más de un año: no pensaba en lo que ella me estaba pidiendo; por eso me porté con villanía, rehusando y diciéndole que no haría nada de lo que me pedía. Cuando oyó mi respuesta, puso tal cara que cualquiera que la hubiera visto pensaría que iba a perder el sentido; me contestó diciéndome que en mala hora la había rechazado, pues no podría irme de allí sin morir.