Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Con mucho gusto. Hacía dos días que yo ayunaba cuando llegué a la abadía que se llama Socorro de los Pobres; tenía tales ganas de comer, que nunca tuve unas mayores; me dirigí al portero y le pedí limosna y él me contestó que no tenía nada que dar. Le supliqué tanto, que entró en una casa y tardó un buen rato. Cuando volvió, me trajo la limosna de pan más pequeña que he visto en treinta años que he pasado en el exilio; al verla tan pequeña, me quedé muy afligido y me dije a mí mismo que era un pequeño alimento y que la abadía se debía llamar más Pobre Socorro que Socorro de los Pobres. Por la pobreza del don y por la pequeña limosna que me dieron, quiero que la abadía se llame Pequeña Limosna o Pobre Socorro, si es que alguien quiere llamarla mejor.
Al oír estas palabras se echaron todos a reír, el rey lo dijo en tan buen momento que a partir de entonces la abadía se llamó Pequeña Limosna y de esta forma cambió el rey Eliezer su nombre; la historia la ha llamado así por si alguien no sabía de dónde había recibido el nombre de Pequeña Limosna, que fue cambiado de este modo. Por otra parte, algunos se lo hubieran tomado a mal si no se les hubiera explicado.
Pero ahora la historia deja de hablar de él y vuelve con Lanzarote, de cómo llegó a la abadía con Lionel.