Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os lo voy a decir. Sacadlos de inmediato de la prisión y ordenad que sean vestidos con trajes nuevos y haced que los lleven a la puerta de la torre, donde tendréis vuestra espada sujeta por la punta y os habréis quitado el yelmo de la cabeza: arrodillaos ante ellos y pedidles perdón por el mal que les habéis causado y poneos por entero a su disposición.
Boores acepta. Se van a la torre; mi señor Galván y los demás compañeros se preguntan admirados quién es el caballero que ha combatido con el de la torre y cómo ha hecho las paces con él; hablan del asunto y Giflete dice, ante todos:
—Por mi fe, mucho me extraña esta aventura. No pensaba que hubiera un caballero en el mundo capaz de resistir las proezas que ha resistido éste. Me parece que el recién llegado ha obtenido la mejor parte del combate y que el de la torre ha sido vencido.
—Por mi fe —contesta mi señor Galván—, no me extraña que haya sido vencido, lo que me sorprende es que haya resistido tanto frente al caballero con el que ha luchado, pues estoy seguro de que es el mejor caballero del mundo y bien lo ha demostrado aquí y en otras partes.
—Señor —responde Yvaín—, por lo que me decís, me parece que lo conocéis.