Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Tanto hablaron aquel dÃa, que se hizo la hora de cenar; se sentaron en un jardÃn y comieron con alegrÃa todos juntos. Los tres compañeros —Lanzarote, Boores y Héctor— están más contentos que nadie; los otros no se alegraron tanto, y algunos lo sentÃan más. Cuando fue el momento de ir a acostarse, prepararon las camas en las habitaciones, que eran numerosas y bellas. Lanzarote durmió en una habitación solo, con la única compañÃa de un escudero que durmió a sus pies para cuidar de él. Cuando los demás se acostaron en las habitaciones, de dos en dos, recibieron tanto honor como les pudieron dar; pero sin lugar a dudas a nadie se honró tanto como a Lanzarote.
Cuando ya estuvieron acostados, Lanzarote tuvo un sueño extraordinario, pues le pareció que a él llegaba un hombre viejo y anciano que lo llamaba por su nombre y le decÃa: