Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Lanzarote, buen nieto, levántate y ve al Bosque Peligroso en el que encontrarás una aventura extraordinaria que no puede ser llevada a cabo más que por ti, y tú tampoco la terminarÃas si no fuera por la reina Elaine, tu buena madre, que ruega a Nuestro Señor por ti dÃa y noche. ¿Sabes quién soy yo, que he venido a anunciarte esto? Soy Lanzarote; fui rey de la Blanca Tierra que limita con el reino de la Tierra Foránea y soy abuelo tuyo; por mi amor y por honor a mà te llamó el rey Ban, mi hijo, Lanzarote: aunque tu nombre de bautizo es Galaz.
Lanzarote se pone en pie muy contento, pero no ve al que le habÃa dicho tales palabras. Se viste, se prepara y despierta al escudero que dormÃa delante de él, diciéndole que le prepare las armas; éste se levanta y reconoce a Lanzarote, pues se podÃa ver con gran claridad; lleva a cabo sus órdenes y le pregunta que a dónde quiere ir.
—Eso no te interesa, pero tráeme las armas, pues ya no puedo quedarme por más tiempo aquÃ.
—Señor, por Dios, no os vayáis antes de habérselo dicho a los de aquÃ, pues me matarÃan, tenedlo por seguro, si os fuerais sin que yo les avisara, y me acusarÃan por no habérselo dicho.
—No se enfadarán, pues regresaré antes de mañana por la tarde, si puedo. Vete y haz lo que te he ordenado; saca mi caballo de tal forma que nadie se entere.