Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces, el duque metió sus manos en la fuente para sacar la cabeza, pero al punto ocurrió un milagro que bien conocen los de esta tierra, pues el agua de la fuente que antes era fría empezó a hervir a grandes borbotones: estaba tan caliente que al duque se le quemaron las manos antes de que pudiera sacarlas. Cuando vio esto reconoció que había obrado mal y supo que Dios se había enfadado con él, pues había matado a un santo hombre; entonces les dijo a los que estaban a su lado:
—Enterrad inmediatamente este cuerpo y volvamos al castillo, pues si se llega a saber que lo he matado nadie podrá impedir que yo muera: y no debe extrañar, pues he cometido el mayor pecado y la mayor deslealtad que cualquier caballero ha hecho nunca.
Cuando lo oyeron, enterraron al rey donde lo habéis encontrado y se marcharon al castillo; cuando ya estaba cerca, se encontraron a un muchacho de diez años de edad que huía rápidamente; se dirigió al duque y le dijo:
—Señor, os puedo contar el hecho más maravilloso del mundo.
—Decídmelo.
—Por mi fe, en vuestro castillo han empezado las tinieblas y son tan oscuras que nadie puede ver ni gota en él, y han caído a la hora de mediodía.
Cuando el duque oyó esta noticia dijo:
—Ay, desdichado de mí, qué mal he obrado.