Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —le dijo uno—, por Dios, no vayamos al castillo, pues no aconsejo que vivamos en donde las gentes mueren.
—Ciertamente, no dejaré de ir para saber si es verdad, pues es admirable lo que este muchacho nos ha dicho.
Fue directamente al castillo y cuando llegó a él vio la oscuridad que se habÃa extendido por todas partes. Apenas llegó a la puerta, cayó un gran paño del muro sobre él y quedó aplastado, y lo mismo les ocurrió a los que habÃan estado cuando se cometió tal locura.
De tal forma murieron el duque y sus compañeros. En el castillo continuaron las tinieblas que aún permanecen y durarán hasta que venga el buen caballero que llevará a cabo las aventuras del Santo Grial. Pero tened por segura —le dice el ermitaño a Lanzarote— que vos no sois el buen caballero del que hablo, y no digo que no seáis el mejor caballero de todos los que ahora llevan armas; pero el caballero al que me refiero valdrá más que vos en todo, pues será virgen, casto todos los dÃas de su vida. No sois vos, porque vos sois vil, sucio y lujurioso y habéis empleado vuestra juventud en malas obras y en vicios.
Cuando Lanzarote oyó estas palabras, empezó a ruborizarse por la vergüenza y preguntó:
—Señor, ¿qué sabéis?