Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Hablan de tal forma hasta que salen del bosque. Suben la colina y dejan el camino; cabalgan hasta que ven dos pabellones delante de ellos. Cuando ya están cerca, oyen a un escudero que toma un cuerno de marfil con mucha fuerza y ven a un caballero que se hace armar muy deprisa. Luego monta a caballo y sale, diciéndole al criado que era el primero que llegaba:
—Buen amigo, ¿qué deseas?
—Señor, venÃa para saber si podéis darle alojamiento a un caballero que va en busca de aventuras y que viene por ahÃ.
—Por Dios, podéis decirle que no puede ser alojado aquà si no combate antes conmigo. Tú puedes quedarte si asà lo deseas.
El criado regresa a Lanzarote y le dice:
—Señor, tenéis que pagar vuestro alojamiento si queréis obtenerlo.
—¿Cómo?
—Por mi fe, no podréis ser albergado si no os enfrentáis con el caballero.
—¿No? Por Dios, en breve lo sabré, y combatiré antes que no ser albergado.
Se acerca al caballero y le dice:
—Señor, os ruego que por amor y cortesÃa me deis alojamiento hoy, pues estoy tan cansado y agotado que no podrÃa dormir al raso.