Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios, hubiera preferido no dar ningún golpe con la lanza en un año a haber matado un rey con mi propia mano; no volveré a estar alegre hasta que sepa quién era.
Se quita el yelmo y el criado le ayuda hasta que se desarma. Luego se encuentran la mesa puesta en un lado del pabellón, con la comida preparada desde antes de que el caballero muerto se armara. Lanzarote se sienta y come con esfuerzo, pues no deja de pensar, aunque el criado se lo critica.
Mientras que Lanzarote estaba comiendo entró un caballero armado con todas las armas, acompañado por dos escuderos; le preguntan a Lanzarote si podrán alojarse allà aquella noche.
—SÃ, pasad.
El caballero desmonta y los escuderos le quitan las armas; luego se lavan las manos y se sientan a comer.
Cuando ya se hubieron saciado, Lanzarote le pregunta al caballero de dónde era, y éste le contesta que de la casa del rey Arturo.
—¿Sois compañero de la Mesa Redonda?
—Señor, no, pero lo serÃa con mucho gusto si Dios Nuestro Señor quisiera, pues la cosa que más deseo es alcanzar a los compañeros de la Mesa Redonda.
—¿Cómo os llamáis?
—Sarraz de Logres.
—¿Cuándo os marchasteis de la corte?