Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Y visteis al caballero que lo hizo? Os pusisteis en marcha de aquà no sé cuántos caballeros noveles para ver si era cierto.
—Señor, lo vi y combatà contra él; me derribó y se llevó mi caballo a la fuerza, pero mi señor Lanzarote, que nos seguÃa, y que no sabÃa nada del asunto, se apresuró a combatir contra él y lo derribó sin dificultad, entregándome el caballo porque yo no tenÃa, y me lo dio generosamente, enviándome aquà como mensajero, y os hace saber que no os preocupéis por los compañeros de la búsqueda, pues están todos sanos y salvos en la Calina Prohibida, que está por encima del Bosque Peligroso.
A continuación Sarraz le dice a la reina:
—Señora, Lanzarote os saluda por encima de todas las damas a las que ha visto en un año y medio y desea veros más que a ninguna, pues hace demasiado tiempo que no os ve y le tarda el dÃa en que pueda descansar en este palacio. Os hace saber que el dÃa de Pentecostés estarán todos en esta ciudad.
Cuando el rey oye estas palabras dice:
—Lanzarote, buen amigo, ojalá fuera cierto eso y lo quisiera Nuestro Señor, a condición de que estuvierais conmigo más que nunca. Por Dios, nunca tuve tal alegrÃa como la que tendré entonces, según creo.
La dama añade ante todos: