Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, vine hace tiempo, y si no pensara que me odiaríais, os contaría el motivo que me trajo y cómo vine.
—Dímelo con toda tranquilidad, pues no me desagradará.
El criado le cuenta entonces cómo lo había mandado el rey Claudás a Gran Bretaña junto con un compañero, cómo se había quedado allí por la gran bondad que había visto y cómo su compañero había regresado al lado del rey Claudás.
—Nos envió un poco después de apresar a una doncella que había ido a Gaunes con un enano y un escudero.
La reina piensa en su prima, que había enviado a la Dama del Lago y que no había regresado desde entonces. Pensaba que la tardanza se debía a alguna enfermedad. Al oír al criado, empieza a preguntarle por la doncella, qué vestido llevaba, y éste le cuenta tantas cosas que al final la reina no duda de que era su prima, y le dice al criado.
—¿Crees que el rey Claudás la tiene todavía?
—Señora, sí, pues es tan traidor y cruel que de mala gana le haría algún favor a una dama o a una doncella.