Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Me sorprende lo que decís —contesta mi señor Galván—; mirad cuánto hace que nos marchamos de la corte; contad el tiempo pasado, según os he oído en otras ocasiones y veréis que hace más de tres años, según creo, que nos marchamos; cualquier búsqueda no dura más que un año y un día, y por esa razón os digo que podéis volver a la corte cuando queráis sin preocuparos. Aunque no fuéramos más de la mitad, y aquí estamos dieciséis, podríamos volver; y, por otra parte, Lanzarote es tan discreto y valiente, que no volvería si pensara que podría ser censurado por ello: aconsejo que volvamos a la corte.
Todos están de acuerdo. Entonces, mi señor Galván le pregunta al criado:
—Buen amigo, ¿dónde dejaste a mi señor Lanzarote?
—Señor, en el Bosque Peligroso, cerca de la Fuente de los Dos Sicómoros.
Cuando mi señor Galván oye hablar de la fuente, no duda de dónde está, pues se acuerda porque fue derribado en ella; le pregunta al criado si ha puesto fin a la aventura de la fuente: