Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Sí, gracias a Dios, y ha dado muerte a los dos caballeros que la custodiaban, entró en el castillo y mató a Broadás, y realizó tales proezas que nadie podría creerlas; liberó a Mordret, vuestro hermano, que estaba prisionero allí; yo los dejé ayer por la tarde juntos en el Bosque Peligroso.
Cuando mi señor Galván oye que Lanzarote ha sacado a su hermano de la prisión siente mayor alegría que antes y dice que está dispuesto a marcharse, si los otros están de acuerdo. Todos aceptan, se preparan y toman las armas que pueden obtener; se marcharon sanos y salvos unos, y otros no bien curados de las heridas que habían recibido. En cualquier caso, se pusieron en camino para ir a la corte todos juntos. Llegado el momento de marcharse, le preguntaron a Boores qué haría con el castillo en el que habían vivido tanto tiempo.
—Por Dios, no lo sé.
Entonces se adelanta un escudero y le dice:
—Señor, os he servido durante más de un año y no me habéis dado nada todavía, aunque me habéis prometido favorecerme muchas veces. Ahora queréis marcharos al reino de Logres y quizá nunca regresaréis por aquí. Por eso, antes de que os vayáis, os ruego que me hagáis caballero con vuestra propia mano, porque pienso que valdré más el resto de mi vida y que me deis como recompensa este castillo, a condición de que lo tendréis por bien empleado si Dios me da salud.