Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Boores —le dice mi señor Galván—, otorgadle lo que os pide. Ciertamente tiene buen aspecto para ser valiente si vive mucho tiempo.
Los demás compañeros se lo ruegan también; aunque no le hubieran suplicado, se lo habrÃa dado con mucho gusto, y el criado lo agradece. Hacen que le den unas armas buenas, hermosas, las mejores que se podÃan encontrar allÃ, y lo arman con riqueza a la manera y costumbre de Gran Bretaña. Boores le entregó el castillo y lo hizo caballero y éste se convirtió en su vasallo, pues le habÃa dado tierra que él antes no poseÃa. Comieron los compañeros con gran alegrÃa y entre fiestas, y el caballero novel los sirvió lo mejor que pudo. Después de comer con abundancia lo que quisieron, pidieron las armas y se las llevaron. Se armaron a continuación y se marcharon de la Colina Prohibida a la hora de mediodÃa. Llegado el momento de separarse, mi señor Galván le preguntó al caballero novel cómo se llamaba y éste le dijo que lo llamaban Acille le Blonc.